La energía eólica y su impacto en el medio ambiente

La energía eólica y su impacto en el medio ambiente

La energía eólica suele realizar su transformación por medio de la energía solar, ya que solo se puede aprovechar un 2% de esta última. El viento es una consecuencia de la radiación solar y se define mediante la dirección y velocidad midiéndose por medio de anemómetros. Este último elemento es quien ofrece la energía. Por otra parte, las condiciones del viento se pueden determinar por tres tipos de circulación de aire. El primero de ellos, referido a la escala planetaria o macroescala. El segundo, de escala local o mesoescala y el tercero, llamado emplazamiento o microescala. Este elemento natural puede sufrir modificaciones por su interacción con la superficie terrestre y por las temperaturas presentes en las mismas. Las brisas marinas y los vientos de montaña y valle son los que suelen causar una mayor alteración en este.

Por medio del viento se genera la energía eólica y por medio de la tecnología se crean los aerogeneradores. Por medio de esta herramienta se convierte la energía cinética del viento en energía mecánica a través de una hélice y de un alternador cuando se busca convertirla en energía eléctrica. Para que estos instrumentos puedan aportar energía a la red eléctrica deben funcionar sincronizadamente para que la frecuencia de la corriente generada pueda sincronizarse con la frecuencia de la red sin inconvenientes.

Aspectos a considerar sobre la energía eólica

La energía eólica tiene su origen en el viento, el cual es una corriente de aire que resulta de presiones generadas en la atmósfera. A pesar de que suele generarse por un elemento natural, su inversión para convertirla en energía eléctrica no suele ser tan económico. Sin embargo, de todas las energías alternativas suele ser la más barata de todas, por lo que sigue siendo rentable la inversión. Por otra parte, sus instalaciones generan puestos de trabajo y suele ser compatible con otras actividades humanas.

Asimismo, puede ser muy sencillo identificar donde actúa el viento como generador de energía. El más común ejemplo suele ser el molino pero los barcos de velas y las serrerías son otros de los ejemplos tradicionales. La evolución permitió convertir la energía eólica en aerogeneradores, aeroturbinas o turbinas que pueden funcionar en aviones o barcos de gran envergadura.

Por ser una energía alternativa se encuentra comprometida con el desarrollo sostenible por lo que todos aquellos que la utilizan deben tener presente los recursos disponibles, el estado actual de la tecnología y la capacidad de absorber las modificaciones que se realicen en la biosfera.

Tanto la energía eólica como la energía solar brindan un respiro a la naturaleza, liberándola de contaminación.

Por otra parte, si se quiere realizar una planificación energética que busque incluir a la energía eólica como una de las fuentes, es necesario que las políticas se realicen con miras al futuro aprovechando cada una de las energías renovables y limitando las emisiones en los procesos de transformación de energía. Diseñar un sistema que permita alcanzar un equilibrio entre las fuentes de energía debería ser lo más conveniente para levar el presente a un futuro más limpio cuyo ambiente deba ser protegido por todos, especialmente por parte de las grandes empresas. Además de esto, se debe tener en cuenta que para utilizar cualquier tipo de energía alternativa, se debe tener determinados avances tecnológicos, industriales y comerciales y competitividad económica.

La energía eólica supone para el medio ambiente un cambio positivo, debido a que genera energía eléctrica reduciendo a la vez las emisiones gaseosas. El CO2 se puede llegar a reducir en 0,3% si se utiliza adecuadamente esta energía. No obstante, para que esto pueda suceder es pertinente  que la instalación de los parques eólicos se realice tomando en cuenta el tamaño y la concentración de la población alrededor.

A pesar del impacto positivo que puede llegar a tener esta energía en el ecosistema, la instalación de turbinas eólicas pueden causar ciertas molestias sobre las aves, provocar un ruido incómodo, causar erosión, interferencia electromagnética entre otros. En efecto, suele tener un pequeño impacto negativo pero son más los beneficios que provee que las consecuencias.

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